Natural Pau, el oasis donde conviven todos los gustos

Este restaurante de carta saludable fusiona productos de primera calidad sin excluir carnes ni pescados de un recetario donde brillan con luz propia verduras, hortalizas y frutas. La paz que se respira en su terraza le ha convertido en un lugar de referencia para los habitantes de Ibiza.

Flexitariano. De forma inesperada, Pau dio con el adjetivo que describía perfectamente el restaurante que quería abrir en Sant Antoni, Ibiza. Esta chilena, afincada en la isla desde hacía más de una década, estaba haciendo un curso de nutrición en Barcelona cuando descubrió por medio de uno de sus profeso- res que la alimentación que ella seguí y que quería trasladar a la carta de su negocio en ciernes ya había sido estudiada. Dar con esa tecla fue el último paso antes de abrir Natural Pau, un oasis junto a la bahía de Portmany donde se juntan residentes y turistas. La atmósfera de sencillez y buen rollo que se respira en este antiguo minigolf que Pau y Fabrizio, su socio y pareja, convirtieron en tiempo récord en una terraza al aire libre repleta de palmeras, ficus, sabinas y fuentecitas que aportan un punto de frescor a las noches de verano.

Esas características son el reflejo de una carta flexitariana que fusiona las mejores tradiciones de la gastronomía mediterránea con guiños al país natal de Pau, que creció en una localidad vecina a Santiago, la capital. El acento italiano está muy presente en el restaurante. En la barra, ya que buena parte de la veintena de trabajadores son transalpinos, y en la cocina, donde las pizzas y focaccias reinan en una relación de platos en los que lo verde le gana partido a la carne. Fabrizio, natural de Cerdeña, ha transmitido a su compañera el gusto tan itálico por las recetas simples en su elaboración y cuidadas a la hora de elegir el producto. Esa es precisamente la clave de Natural Pau: conseguir que sus fieles clien- tes se sacien sin regalarles una digestión pesada que les fastidie el sueño. “Nosotros llamamos a ese efecto ‘pizzadilla’, por eso elaboramos las masas y la base de nuestras pizzas con productos de primera calidad”, dice Pau.

Esta viajera empedernida, que ha ido tomando ideas de muchos países que visitó para iniciar su proyecto de vida después de una buena temporada trabajando en otro restaurante de gastronomía verde de Ibiza, se reconoce una amante del kilómetro cero. Con hortalizas y verduras cultivadas en la isla, en el restaurante le han dado una vuelta de tuerca a la concepción de las ensaladas que se tenía en muchos locales de Ibiza. “La clave”, explica Pau, “no es seguir dietas estrictas o prohibirse ciertos alimentos. Cada uno debe conocerse para saber qué le sienta o no le sienta bien. Pero no ser excluyentes. Ahora todo va muy rápido en nuestras vidas, pero si aprendemos a pararnos y reflexionamos sobre lo que comemos, volveremos a comprar en los comercios de proximidad y en el producto de calidad”.

Para ella, la magia de Natural Pau es que no excluye a ningún tipo de comensal. Allí un vegano conven- cido puede desayunar una deliciosa tostada con aguacate (la fruta fetiche de los chilenos está muy presente en muchos de los platos del Natural Pau) en la misma mesa en la que un amante de la comida libanesa degustará un shawarma de pollo, ternera o de atún rojo y gambas (una de las grandes sorpre- sa de la carta) cuando caiga la noche. El brindis por esta convivencia gastronómica puede hacerse con zumos de deliciosas combinaciones frutales o con unos cócteles que embriagarían a cualquier amante del Caribe, el mar que vio nacer el proyecto del res- taurante en un viaje que Fabrizio y Pau hicieron a México hace unos años.

“Nosotros no vetamos la carne, pero entendemos que el consumo que hacemos de ella puede ser excesivo y, además, hay otros muchos restaurantes que dan ese tipo de oferta. Basta viajar a países como India o Sri Lanka para darse cuenta de que hay culturas que consumen mucha más verdura que animales”, dice Pau. Conversar con ella es constatar que esta chilena es una defensora de la teoría de la baldosa: nadie puede cambiar el mundo por sí mismo, pero si todos limpiáramos nuestra pequeña baldosa, quizás, el planeta sería un lugar un poco más sostenible. Esos conceptos y su amor por el reciclaje se los inculca a las personas que comparten codo con codo las horas de trabajo con una restauradora que sigue poniéndose el mandil a diario: “Fabrizio y yo no sabemos estar fuera de la barra mirando cómo trabajan los demás, nuestra vida es la hostelería y Natural Pau es un sueño cumplido. Con este restaurante siento que estamos poniendo nuestro granito de arena para dejarle un mundo un poco mejor a nuestros hijos. Este viaje sería imposible sin todas las personas que trabajan aquí y colaboran para que la idea que tuvimos salga adelante”. —

C/ Bellavista 3, esquina carrer des Molí, 07820,
Sant Antoni de Portmany Ibiza
T. 615 807 719
FB. Natural pau

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